El pacto de impunidad para proteger a Cuauhtémoc Blanco Bravo se consumó en la Cámara de Diputados, donde el PRI –a cambio de impedir el desafuero de Alito Moreno– apoyó con sus votos a Morena y al Verde, en una sesión que terminó en medio del escándalo y empujones de diputadas del partido guinda a la coordinadora de MC, Ivonne Ortega, que exigía al ex futbolista solicitar licencia y enfrentar la justicia sin inmunidad.
Morena explicó que Blanco se comprometió a comparecer ante el Ministerio Público antes de que termine el mes, aunque gozando de fuero, por lo que no podría ser detenido, y que eventualmente la Fiscalía de Morelos podrá volver a presentar la solicitud de desafuero.
En el desaseo del debate, el presidente de la Cámara, Sergio Gutiérrez Luna (Morena), le permitió a Cuauhtémoc Blanco defenderse en la tribuna de las acusaciones de intento de violación de su media hermana (Nidia Fabiola Blanco Fernández), pero minutos antes negó el micrófono a la diputada morelense Meggie Salgado, que buscaba intervenir desde su curul para hablar por las mujeres que no pueden expresarse.
Pero Gutiérrez Luna la silenció y ordenó: ¡retírese el sonido!
Morena recurrió a una argucia para que Blanco hablara ante el pleno, aunque no estaba en la lista de oradores, y al final de las intervenciones para que nadie lo pudiera cuestionar.
Belinda Quiroz, que en la sección instructora votó por desechar la solicitud de desafuero de la Fiscalía de Morelos, interrumpió su participación, para invitarlo a la tribuna.
Como parte del arreglo, Gutiérrez Luna lo dejó hacer y decir. “Tengo la conciencia tranquila. No tengo miedo, estoy aquí parado frente a ustedes, de frente, dando la cara… con mucho gusto estaría dispuesto a ir a la fiscalía”, mencionó Blanco que, en lo inaudito, no se excusó y votó en favor del dictamen de 39 páginas que lo exonera y en el que se prevé que el proceso se puede reanudar, pero sólo si posteriormente aparecen motivos que lo justifiquen.
Esto es, argumentó Morena en su postura central, la fiscalía puede volver a integrar una carpeta, solicitar nuevamente el desafuero, pero los propios diputados lo consideran difícil, por la actual composición del Ministerio Público estatal.
Cuauhtémoc Blanco, en lo inaudito, no se excusó durante la votación de su desafuero y sufragó a favor de su exoneración. Además, subió a tribuna luego de que Belinda Quiroz interrumpió su participación para invitarlo a hablar, lo que provocó protestas de legisladoras. Foto María Luisa Severiano
En diciembre, en la votación del presupuesto 2025, Vázquez Navarro se disfrazó de árbol de navidad, y ayer se sentó durante casi una hora junto a Blanco, quien permaneció en su curul, la F180, durante toda la sesión. A ratos, también acompañó a Blanco quien fue su secretaria de Administración en el gobierno de Morelos, Sandra Anaya, y que gritó: ¡estás loca! a Meggie Salgado, cuando se plantó frente a ellos.
Hasta donde estaban Blanco y Vázquez Navarro se acercó Felicita Pompa, diputada de Morena por Guasave, quien se mofó del proceso: me tras un papel, te lo firmo, ahora sí dame un beso, mientras no, porque voy a acusarte de violencia. Te digo, ¡adónde vamos a llegar! Blanco se rio.
Antes de la sesión ordinaria en San Lázaro, los morenistas participaron en una reunión plenaria junto con el coordinador de la bancada, Ricardo Monreal, quien llamó a que hubiera un debate civilizado. Negó que existiera la vieja práctica priísta de dar línea, pero enseguida acotó: que la decisión que tomemos aquí sea respetada. Si no, no tendría sentido reunirnos, debatir, deliberar y votar al final cada quien asuma su responsabilidad personal. No, no somos un grupo de sueltos.
La inconformidad, sin embargo, se expresó en las intervenciones durante dos horas a puerta cerrada. Meggie Salgado reveló que, durante su mandato, Blanco la amenazó a ella y a sus hijos. Hoy se presenta aquí con piel de oveja, pero es un violento, expuso.
Más tarde, 24 diputadas morenistas votaron en contra del acuerdo del grupo, entre otras la propia Salgado, Anais Burgos, María Teresa Ealy, Alma Delia Navarrete, Claudia Rivero –ex alcaldesa de Puebla–, Julieta Vences y Xóchitl Zagal, que le entregó una carta a Blanco para pedirle que solicite licencia enfrente los cargos sin fuero.
Otros 12 diputados de Morena votaron en abstención, incluida la vicecoordinadora Gabriela Jiménez, quien desde el jueves animó a sus compañeras a votar en contra y exigió a Blanco solicitar licencia, pero ayer de plano no se presentó a la plenaria, de la que se sacó del orden del día su destitución.
¡Qué vergüenza lo que aprobaron!
La diputada Margarita García reveló que, al final, sí había línea: “lamentablemente vemos cómo, por no quitarle el cargo a una diputada de Morena, todas se asumen… ¡Qué vergüenza lo que están aprobado en contra de las mujeres!”
El dictamen se aprobó con 291 votos a favor –incluidos los 33 del PRI–, 158 en contra de PAN, PT, MC y un sector morenista, y 12 abstenciones. El jurídico de la cámara notificará el resultado a la fiscalía.
Entre las curules corrió rápidamente la explicación del voto priísta, luego de que Xitlatlic Ceja, dirigente del organismo de mujeres del tricolor, sostuvo que su partido no está por una justicia que se determine por discursos, decretos, linchamientos y populismos.
Desde la tribuna, Lilia Aguilar Gil evidenció el arreglo: del PRI solamente tengo que decir que los pactos oscuros están siempre en la chistera. Nosotros no vamos por esos compromisos.
–¿Cuál es ese pacto? –se le preguntó más tarde, en entrevista.
–Alito por Cuauhtémoc –respondió la legisladora.
Raúl Bolaños (PVEM) intentó explicar su voto en contra de la solicitud de desafuero: “le debo mi vida a mi madre…” Annia Sarahí Gómez (PAN) reviró: dicen aquí que honran a su madre, hónrenla quitándole el fuero a un presunto agresor.
El sainete de Quiroz y Gutiérrez Luna provocó el descontento de diputadas de Morena, PAN, PT y MC. La petista Margarita García señaló al presidente de la Cámara de colocarse del lado de los violentadores.
La coordinadora emecista, Ivonne Ortega, subió hasta la tribuna para encarar a Blanco, quien fue protegido por Maiella Gómez Maldonado, Belinda Quiroz, Irma Juan Carlos y Damaris Silva, quien de plano se desató: ¡no estás solo, no estás solo!
Entre los empujones de las morenistas, Ortega exclamó: ¡tú eres el culpable de esto! Si estás seguro de tu inocencia, ¡pide licencia y enfrenta la justicia!
La protección para Blanco, quien gobernó Morelos entre 2018 y 2024, comenzó en días anteriores y se consolidó en la reunión plenaria de Morena previa a la sesión, a la que llegó y de la que salió cobijado por el coordinador de operación política del grupo, Pedro Haces, quien –como es usual– iba con su ahijado, Enrique Vázquez Navarro.