El Gobierno Municipal de Chihuahua deberá cumplir una serie de medidas ambientales antes de poner en operación el nuevo relleno sanitario metropolitano de Mápula, pese a que un juzgado federal resolvió a su favor el juicio de amparo promovido contra el proyecto.
Así lo informó el secretario del Ayuntamiento, Roberto Fuentes, quien explicó que la resolución del Juzgado Primero de Distrito confirma la legalidad de la actuación del Municipio, pero establece una etapa técnica adicional relacionada con el permiso de impacto ambiental, la cual se desarrollará en coordinación con el Gobierno del Estado.
Medidas de reforzamiento, no sanciones
El funcionario aclaró que las condiciones impuestas por la autoridad judicial no representan una sanción ni evidencian fallas en el proyecto, sino que obedecen al principio de precaución para fortalecer la protección ambiental antes de iniciar operaciones.
Entre las acciones que deberán cumplirse se encuentra la instalación de una doble membrana de impermeabilización con sistema de detección de fugas, un dictamen favorable de una unidad de inspección acreditada, una red permanente de monitoreo de aguas subterráneas y planes definitivos para el manejo seguro de lixiviados.
Asimismo, deberá realizarse una reunión pública para presentar los estudios técnicos, poner la información a disposición de la ciudadanía y responder de manera fundada a las observaciones que se formulen.
Proyecto ya contemplaba las adecuaciones
Roberto Fuentes aseguró que la mayor parte de estas medidas ya estaban previstas desde la planeación del relleno sanitario, por lo que consideró que su incorporación no representa modificaciones sustanciales al proyecto.
Indicó que una vez acreditado el cumplimiento de estas condiciones y emitida la nueva resolución ambiental correspondiente, podrá levantarse la suspensión del permiso estatal y autorizarse el inicio de operaciones del sitio de disposición final.
Resolución respalda la actuación del Municipio
El secretario destacó que la sentencia federal negó el amparo respecto de la mayoría de los actos reclamados y confirmó que el predio no se ubica en un área natural protegida, una planicie aluvial, una zona de recarga funcional del acuífero ni sobre fallas geológicas.
También validó la compra del terreno, los permisos federales de cambio de uso de suelo, las autorizaciones urbanísticas y el procedimiento de licitación del proyecto.
Fuentes afirmó que, tras casi tres años de litigio, la resolución demuestra que el Gobierno Municipal actuó conforme a la ley en cada una de las etapas del proyecto y reiteró que continuará trabajando junto con el Gobierno del Estado para concluir la fase técnica que permita poner en funcionamiento el nuevo relleno sanitario metropolitano.