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Pérez Cuéllar presume ser “excelente administrador” sin deuda, pero en seis años no ha podido entregar ni un puente

Por: admin

El alcalde de Juárez acumula dos proyectos de puentes anunciados con bombo y platillo en sus dos administraciones; ninguno se ha concretado. En el más reciente, de 133.9 millones de pesos autorizados, ya se habían gastado 46 millones en estudios antes de cancelarse, y lo que quedó del presupuesto se redirigió a despensas, refacciones para vehículos y eventos municipales._

En una entrevista reciente, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, se autocalificó como un “excelente administrador” porque, dijo, ha operado su gobierno sin contratar deuda, y en el mismo tono descalificó la administración del alcalde de Chihuahua capital, Marco Bonilla. El problema es que no contratar deuda no es sinónimo de saber ejecutar obra pública, y el propio historial de Pérez Cuéllar en materia de infraestructura lo desmiente.

En sus dos periodos al frente del gobierno municipal de Juárez, Pérez Cuéllar ha anunciado la construcción de dos puentes vehiculares. Ninguno de los dos existe. Ambos se cayeron, uno frenado por autoridades federales y otro por la propia administración municipal, incapaz de conseguir a tiempo los permisos que ella misma debía tramitar.

*El primer puente: frenado por el Gobierno federal*
En 2024, Pérez Cuéllar autorizó la construcción de un puente vehicular elevado de 420 millones de pesos en el Centro Histórico de Ciudad Juárez, a cargo de la empresa Ferromex, para el paso del tren de carga hacia El Paso, Texas. La obra arrancó el 27 de septiembre de ese año sin la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pese a ubicarse junto a inmuebles catalogados como patrimonio histórico, entre ellos la Garita de los Metales y el Monumento a Benito Juárez.

El 12 de noviembre de 2024, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ordenó detener los trabajos por falta de permisos. Un mes después, el 18 de diciembre, el INAH resolvió que el puente elevado era inviable porque dañaría el núcleo fundacional de la ciudad. Ferromex tuvo que replantear el proyecto como un paso subterráneo, dejando sin efecto el diseño que Pérez Cuéllar había defendido públicamente, calificando de “capricho” y “politiquería” a quienes se oponían.

*El segundo puente: cancelado por su propio Cabildo*
El tropiezo más reciente ocurrió esta semana. Para el ejercicio 2026, el Ayuntamiento de Juárez había autorizado 133.9 millones de pesos para construir un puente elevado en el cruce del eje vial Juan Gabriel y el bulevar Zaragoza. De ese monto, la Dirección de Obras Públicas ya había gastado 46 millones de pesos en rastreo de calles y estudios de suelo, sin que se colocara un solo tabique de la obra.

El 10 de julio de 2026, la Comisión de Hacienda del Cabildo de Juárez aprobó cancelar el proyecto, luego de reconocer que no lograría conseguir a tiempo los convenios y permisos requeridos con Ferromex y la SICT, ni concluir los procesos de licitación y ejecución antes de que termine la administración. Es decir: la propia obra de Pérez Cuéllar fue cancelada por falta de gestión, no por un tercero.

De los 87.6 millones de pesos que quedaban disponibles tras el gasto en estudios, el gobierno de Pérez Cuéllar decidió no reasignarlos a otra obra vial, sino repartirlos en: 43 millones de pesos a equipamiento del Centro de Respuesta Inmediata (CERI), y el resto entre refacciones para vehículos, despensas, suministro eléctrico para el Parque Urbano Suroriente, pavimentación menor y eventos municipales como las “Cruzadas por Juárez”.

*No pedir créditos no es lo mismo que saber gobernar*
Con estos dos antecedentes, la autopercepción de Pérez Cuéllar como “excelente administrador” queda en entredicho. Juárez se quedó sin los dos puentes que su gobierno anunció como obras emblemáticas, y una parte de los recursos públicos destinados a esos proyectos terminó en despensas y refacciones, en lugar de infraestructura para la movilidad de los juarenses.

Antes de calificar el trabajo de otros gobiernos, al alcalde de Juárez le correspondería explicarle a la ciudadanía qué pasó con los millones invertidos en estudios para obras que nunca se construyeron.